Viajes astrales tipo XMEN en EXCLUSIVA… quinta entrega: Sofia!….Somos almas grupales que encarnamos a la vez…Muchas de nuestras “piedras” de esta encarnación provienen de vidas pasadas…y hay que resolverlas!!!

Viajes astrales tipo XMEN en EXCLUSIVA… quinta entrega: Sofia!….Somos almas grupales que encarnamos a la vez…Muchas de nuestras “piedras” de esta encarnación provienen de vidas pasadas…y hay que resolverlas!!!

No os pido que creáis, pero si al menos os recomiendo una lectura abierta y sin prejuicios, para que podias ir entrando, poco a poco, en nuevas formas de la realidad…Entiendo que es dificil de creer para los que no han tenido ninguna experiencia de este tipo (yo no he tenido, siendo consciente al menos, pero si creo…), y especialmente para los que son tipo Santo Tomás de Aquino…ver para creer…

Sobre la experiencia que contamos en este post de X men, hay un dicho castellano que dice: “Uno elige a los amigos  pero no a la familia”
Particularmente discrepo, y mucho,  del dicho anterior…A la familia la elegimos…y tanto que la elegimos!!!!
…A lo mejor las almas más jóvenes son tutoradas por los guias para elegir la familia física más acorde para desarrollar y avanzar en los objetivos marcados para  esa encarnación…pero las almas más viejas tienen absoluta potestad para elegir la familia que más les convenga para sus objetivos de desarrollo y crecimiento personal…Por lo tanto NO vale decir que no la hemos elegido…NO SOMOS CONSCIENTES…que es diferente…


Seguro que ya habréis oido el concepto de Grupo Álmico…es la familia a la que perteneces a nivel álmico y que normalmente los miembros de esa familia bajan al unísono, y en la misma area para experimentar y ayudarse mutuamente en el crecimiento personal…Muchas veces coincide que nuestra familia física pertence también a la familia álmica, y solemos intercambiar papeles encarnación tras encarnación…Es decir, hoy el que es tu hijo en otro vida pudo ser tu padre o tu hermano, mujer, etc…y al revés…Y esto es así para facilitar el tema del Karma…
Puede que uno se este quejando de su padre o de su madre porque no te entienden, y mil historias más que hay en las familias, pero puede que estemos viviendo la MISMA EXPERIENCIA que nosotros en otra vida, y como padres, hicimos vivir a nuestros hijos, que ahora, en esta encarnación, son nuestros padres…Así es como se desarrolla la EMPATÍA…
Incluso previamente a encarnar, los miembros de esa familia álmica pueden pactar realizar ciertos papeles en el escenario de la tercera dimensión para ayudarse mutuamente…Si como alma sabes que te tienes que trabajar la paciencia o aprender a sentir lo que hiciste sentir o sufrir a otros, puede que acuerdes con otro miembro de tu familia álmica encarnar juntos y que haga ese papel que necesitas para desarrollarte o cumplir tus objetivos automarcados…aunque ese papel puede parecer negativo en el mundo material, pero a nivel espiritual, si sabe transformarlo, le ayudará enormemente en su crecimiento, y si no sabe, no pasa nada, en la próxima reencarnación se vuelve a repetir hasta que se resuelve…por eso muchos patrones se repiten una y otra vez, incluso de padres a hijos y nietos…
Recordar que lo importante en esta vida son las experiencias y cómo reaccionamos o resolvemos esas experiencias!
Y ya para acabar y dejaros con la experiencia, comentar que muchos de nuestros problemas de esta vida son herencia de vidas pasadas, e incluso de nuestro línea genética…y ambas, tienen que ser limpiadas para poder seguir adelante…Desde hace tiempo que no vale, ni consciente, ni inconscientemente, barrer debajo de la alfombra nuestros problemas sin resolver…ni de ésta ni de otras vidas…

Estamos YA en la selectividad, y tenemos que pasar LIMPIOS!!!! Sí o Si!

Seguiremos desarrollando todo este tema en próximos y sucesivos post`s!!

23 de noviembre de 2011

Al centrarme en el corazón veo una puerta vieja de madera corroída. La abro y veo varios escalones que llevan a una cueva muy oscura en la que está una mujer anciana de cabellos grises muy viejos y despeinados, y vestida de harapos.
Bajo las escaleras y me quedo frente a la mujer que se asusta un poco al ver la claridad que entró por la puerta, pero que casi no me ve. La miro con atención y tomo un poco de luz de mi corazón y se la pongo a ella. Voy aumentando la luz hasta que la mujer se transforma. Sus harapos se convierten en túnicas de luz blanca cristalina, su melena brillante de luz blanca y toda ella radiante y luminosa. Sé que soy ella, pero la sigo viendo desde fuera. La veo pasear por el edén exterior asombrada de recuperar la luz, la vida, los colores, aromas, movimientos, tras su larguísima estancia en la soledad de su desconexión.
Va caminando lentamente recuperando y reconectándose con la vida, gozando todo lo que va experimentando y gozando la belleza que la rodea.
Después de un rato se pregunta dónde están los demás, y aparecen frente a ella muchos seres de luz que la reciben con alegría y con amor. Ella está muy contenta de recuperar su verdadero ser pero aún un tanto asombrada y despistada. Les pregunta si hay mucha gente en la oscuridad, en las condiciones en las que ella se hallaba. Le dicen que sí y ella se presta inmediatamente a ayudar para despertarlas. Le dicen que espere, que aún tiene que terminar su propio proceso. Yo siento que esto es correcto, que todavía no estoy en esa etapa.
Ahora estamos en una sala grande, sentados en círculo. En el medio hay una piedra de cristal blanco muy brillante.
Me parece que es una especie de escuela donde voy y vamos a recibir información. La luz de la piedra se expande a cada uno de nuestros corazones y desde ellos emitimos luz hacia la piedra. Es una constante retroalimentación.
De pronto me veo en esta encarnación como niña pequeña caminando por la calle con mi madre. No siento nada negativo. Estoy bien. Vuelvo a la sala de la reunión. Vuelvo a la imagen de la niña con su madre y otra vez a la sala. Presiento que hay una conexión entre ambas imágenes. Veo que mi madre me ha ayudado a encontrarme. Patricia me dice que se sacrificó para que yo reaccionase de una vez. Entonces siento que todo está bien y por fin veo a mi madre entre los seres de luz que estamos reunidos. Entiendo mis cuevas de soledad y oscuridad de esta vida: la relación con mi madre, con mi hermana, el internado, mi matrimonio, mi separación…, y ahora comprendo que eran experiencias creadas para sacudirme y ayudarme a despertar. Me levanto y me acerco a mi madre, ahora totalmente vestida de luz transparente y nos abrazamos muy delicadamente. Es una unión de nuestra luz que se unifica. Le doy las gracias y siento un amor inmenso y mucha felicidad con este encuentro. No hay ninguna necesidad de perdonar. Todo ha sido perfecto. Todo es comprensión profunda.
En ese abrazo entre ambas siento que nuestra línea genética, nuestro árbol familiar acaba de sanarse, de liberarse. Veo a mis antepasados, a mi familia de ahora (mi hermana, mi hermano, mis sobrinos) y también a los que vendrán en el futuro. Todos estamos juntos, felices, bailando y celebrando. Comprendo que Sofi, la hija de Eva, necesitaba esta sanación antes de nacer porque ahora puede venir a cumplir su misión en un ambiente sano y libre.
Ahora veo a mi padre abrazándonos por detrás a mi madre y a mí, absolutamente sonriente y feliz. A él le veo con su cuerpo terrenal y sus gafitas redondas. Entiendo que él ha estado muy pegado a la tierra para ayudarme y protegerme, por eso le veo en esa forma. Es feliz porque ya está resuelto el problema y puede a su vez liberarse. Se transforma en luz y desaparece libre de su carga.
Me acuerdo de mi hermana y me acerco a ella. Intento comprender qué pasa entre nosotras. Recupero el inmenso amor que sentimos la una hacia la otra. Este amor hace que el corazón se ponga a arder dentro de mi pecho. Sigo observando y aparece la intuición de que he sido yo quien la ha traicionado en el pasado. Yo como hombre y ella mi mujer, a la que he abandonado con nuestros hijos. De pronto comprendo su odio hacia mí, sus deseos de venganza. Comprendo también el que me haya cargado con sus hijos de ahora durante toda la vida. Comprendo que haya querido poner a mis hijas y a mi madre contra mí. De alguna manera inconsciente quería robármelas. Me pregunto si mis sobrinos de hoy no serían los hijos que entonces abandoné, y esta pregunta me impacta mucho. Esto me viene después, cuando ya he salido de la sesión con Patricia y voy caminando por la calle.
Intento despertar a mi hermana, llenarla de luz. Sé que ella está como yo antes, en su cueva de oscuridad y desamor. Ahora la veo de niña, con sus largas trenzas y cara triste, perdida, asustada. Me entra una emoción grandísima y se me caen las lágrimas mientras la abrazo, la acuno y le acaricio la cabeza.

Le digo que nunca más la voy a abandonar y me comprometo a darle amor y luz desde el silencio, respetando su propio proceso evolutivo.

Sigo mirándola y enviándole más y más luz. Y de pronto está frente a mí en forma luminosa. Nos abrazamos felices por el reencuentro y empezamos a bailar como luces en el espacio en formas espirales y geométricas. Luego nos elevamos hacia arriba y vamos contemplando la tierra, recorriendo y admirando su belleza.
Ahora estamos en el centro de la Tierra donde nos recibe nuestra madre Tierra: la maravillosa dama de luz. Ella nos acoge feliz y nos pone una mano a cada una en nuestra cabeza conectando esta con el corazón. Luego, nos lleva caminando mostrándonos el interior de su ser. Vemos ríos, lagos, mares, cielos, cuevas maravillosas llenas de piedras preciosas, edenes, vida por doquier. Mientras caminamos, ella nos va transmitiendo información  de una manera telepática. Yo siento que mi hermana y yo pertenecemos al mismo linaje: al linaje de la Tierra.
Ahora invocamos la presencia de mi hermano que, además de dormido, anda muy despistado. Después de un rato aparece como preguntando: ¿qué pasa, para qué me habéis llamado? Nos colocamos en una uve perfecta. En el centro nuestra madre la Tierra. Yo a su derecha y mi hermana a su izquierda. Frente a las tres y en el centro, está mi hermano. La madre le envía luz a raudales y nosotras le envolvemos con la nuestra. Él recibe este regalo que le va sanando su mala relación con lo femenino que tanto le ha hecho sufrir en esta vida.
Luego, la imagen se desvanece. Siento que la Madre dice algo como: ahora cada uno sigue su proceso. Y yo vuelvo a mi cuerpo tumbado en la camilla.
Me siento muy bien, pero bastante aturdida y mareada. Sé que esto necesita un tiempo para ser absorbido y metabolizado.

http://planetagea.wordpress.com/
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