ESPECIAL: ASI ESTA EL MUNDO

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LA MARCHA ESTUDIANTIL EN CHILE ACABA CON ENFRENTAMIENTOS CON LA POLICÍA

La marcha estudiantil en la capital chilena desembocó en fuertes disturbios y enfrentamientos con los carabineros.
La protesta, que reunió a unas 30.000 personas entre estudiantes, obreros, jubilados, ecologistas y otras agrupaciones sociales, fueconvocada por la Confederación de Estudiantes de Chile por tercera vez en el último mes en demanda del fortalecimiento de la educación pública.
Estaba previsto que el acto central se desarrollase en la Plaza de Los Héroes. Durante la manifestación, que se llevó a cabo a lo largo de la avenida central de Alameda, los grupos de manifestantes llevaron a cabo coreografías e hicieron sonar tambores.
Sin embargo, la marcha acompañada con semejantes elementos culturales, se convirtió en una batalla campal con los policías cuando los estudiantes llegaron a una zona no autorizada para la concentración. Los carabineros lanzaron gases lacrimógenos y chorros de agua a presión y los manifestantes respondieron con cócteles molotov, piedras y palos.

AFP / Martin Bernetti

Según la agencia EFE, la manifestación dejó un saldo de al menos 62 detenidos y unos 50 heridos, 35 de ellos carabineros.
El presidente del país, Sebastián Piñera, llamó a los manifestantes al diálogo pidiendo poner fin a la violencia.
“Estoy convencido de que llegó el momento de terminar con la violencia, las tomas, los paros, que tanta destrucción y tanto daño han causado, y reencontrarnos con el camino del diálogo, los acuerdos y la acción”, afirmó el mandatario.

AFP / Martin Bernetti

A principios de julio Piñera trató de encontrar un compromiso con los estudiantes, anunció la creación de un fondo de 4.000 millones de dólares y propuso “un gran acuerdo nacional por la educación”con el fin de mejorar la calidad, el acceso y la financiación de la educación superior.
Sin embargo estudiantes y profesores no quedaron satisfechos con la propuesta y siguen exigiendo aumentar los recursos para la educación, abaratar los precios del transporte público para este sector, mejorar las condiciones de los créditos que deben pagar los universitarios para financiar sus carreras, reducir las desigualdades en las escuelas públicas y no promover la privatización del sector.

La junta militar egipcia cede ante las protestas 

El Ejército y el Gobierno interino han satisfecho las demandas de los egipcios. Hace una semana que la plaza de Tahrir de El Cairo vuelve a ser morada permanente para cientos de ciudadanos. El pueblo protesta por la lentitud del proceso de transición pero, sobre todo, por el doble rasero que el Consejo Militar, que gobierna el país desde la caída de Mubarak en febrero, aplica a la hora de castigar a los manifestantes detenidos (civiles juzgados en juicios militares), por un lado, y a los responsables de la represión que dejó durante la revolución 846 muertos, por otro. El primer ministro, Essam Sharaf, se ha dirigido a la nación dos veces en una semana, intentando aplacar los ánimos; también lo han hecho los militares. Y esos discursos, recibidos con tibieza por los egipcios, se han traducido en la promesa de que el Gobierno sería remodelado para purgar los restos del régimen del depuesto Mubarak, que ha empezado con la dimisión del vicepresidente Yehia El Gamal; el anuncio del ministro de Interior de que despedirá a 669 oficiales para depurar la policía; y, por último, la postergación de los comicios parlamentarios hasta octubre o noviembre.

La decisión de deshacerse de los 669 oficiales de policía (587 generales y 82 coroneles) tiene más aristas. Es habitual que en esta época del año muchos de los veteranos pasen a la reserva, y, además, los ciudadanos consideran insuficiente que se les despida sin someterles a juicio. El brazo ejecutor de la represión se encarna en estos hombres vestidos de azul que abofetean a los detenidos y les torturan en las comisarías sistemáticamente, pero que fueron también los que hicieron diana en la cabeza y el pecho de manifestantes desarmados durante la revolución. Y a los que, sin embargo, Mubarak asegura no haber ordenado disparar, según reveló ayer el diario independienteAl Dostour, basándose en las transcripciones de su interrogatorio. El rais afirmaba que si hubiera ordenado que se detuviera la violencia nadie lo habría escuchado.

[Además, Atef Obeid, que fue primer ministro entre 1999 y 2004, fue detenido ayer por las autoridades egipcias por la presunta venta irregular, a un precio sensiblemente inferior al del mercado, de terrenos en Luxor (sur del país), informa Reuters. Obeid, al que ya se prohibió viajar fuera de Egipto el pasado 23 de febrero, ha negado las acusaciones que se le imputan, pero aun así permanecerá en detención preventiva durante 15 días. Junto a él fue arrestado asimismo el ex viceprimer ministro Yusef Wali].

Las elecciones estaban previstas en principio para finales de septiembre próximo, pero nada auguraba en las calles que el Consejo Militar estuviera llevando a cabo ningún trámite para organizar las elecciones. La ley electoral no ha sido promulgada (aún se está trabajando en el borrador), ni se ha establecido un sistema de elección. Además, a dos semanas del inicio del Ramadán, el mes sagrado musulmán en el que toda actividad se ve reducida a la mínima expresión, parecía difícil que los comicios pudieran celebrarse en óptimas condiciones sin haberse iniciado los preparativos. En junio, incluso el primer ministro Sharaf había asegurado que “el aplazamiento de las elecciones daría la oportunidad de desarrollarse a un mayor número de partidos políticos”. Entonces insinuó que podría ser buena idea redactar una Constitución antes de los comicios. Otra de las demandas de gran parte de los egipcios, de la que la junta militar no quiere ni oír hablar.
FUENTE: ABC.ES

Al menos 12 muertos en las protestas contra Asad en Damasco, Idlib y Deraa

Manifestantes antigubernamentales se concentran en el centro de Damasco. | Reuters

Manifestantes antigubernamentales se concentran en el centro de Damasco. | Reuters
  • El ejército emplea munición real y gases lacrimógenos para contener a los manifestantes
  • Dos personas han sido asesinadas en Damasco, tres en Idlib y dos en Deraa

Las fuerzas de seguridad sirias han disparado contra los miles de manifestantes que protestaban contra el régimen de Bashar Asad en el centro de Damasco, capital del país, y en Idlib según ha explicado un testigo presencial.
Cinco personas han sido asesinadas en Damasco y tres en Idlib por los tiros de las fuerzas de seguridad que intentan dispersar las manifestaciones”, según ha explicado Abdel Karim Rihaoui, de la Liga siria de los Derechos del Hombre.
Otros dos manifestantes han muerto en Deraa, ciudad al sur del país donde nacieron las protestas hace más de cuatro meses.
Las fuerzas de seguridad han disparado en un barrio de Damasco, donde 20.000 personas se han concentrado en las calles.
Por otro lado, según la agencia oficial Sana, “hombres armados han disparado contra las fuerzas del orden”.
El ejército ha lanzado gases lacrimógenos para tratar de contener las protestas en Midan, un barrio en el centro de la capital siria.
“Estamos en Midan y están lanzando gases lacrimógenos sobre nosotros, la gente no para de cantar”, añadió el testigo.
Por otro lado, en la ciudad de Hama, cientos de personas han tomado las calles tras el rezo de los viernes exigiendo la salida del presidente Asad, que afronta su quinto mes de protestas tras más de 11 años al frente del país. Las imágenes de vídeo emitidas en directo por residentes mostraban una gran multitud en la plaza de Orontos gritando “el pueblo quiere derrocar el régimen”, pese al despliegue de tanques en el centro de la ciudad.
Desde el inicio de las protestas contra el régimen de Asad han muerto en Siria al menos 1.375 civiles y 346 militares y policías, según el último recuento del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
FUENTE: elMundo.es
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