EEUU alerta de niveles de radiación «extremadamente elevados» en Fukushima

EEUU alerta de niveles de radiación «extremadamente elevados» en Fukushima

El OIEA confirma daños en los núcleos de tres reactores aunque resalta que no se puede decir que la situación esté “fuera de control”

“Es muy grave pero no está fuera de control”, así ha resumido el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) lo que está pasando en la central nuclear japonesa de Fukushima Daiichi, donde los expertos se esfuerzan por restablecer la seguridad en tres reactores. “La situación ha evolucionado y es muy seria”, ha descrito el director general del OIEA, Yukiya Amano. Además, ha confirmado que son ya tres los reactores cuyos núcleos han sufrido daños, aunque siempre sin referirse a si la situación ha empeorado desde el martes.
Mientras, la Comisión Regulatoria Nuclear estadounidense ha advertido de que cerca de la planta de reactores “hay altos niveles de radiación” y de que los trabajadores de los equipos de emergencia podrían exponerse a “dosis letales” si se aproximan a los reactores. Además, EEUU ha pedido a sus nacionales que viven a 80 kilómetros de la central de Fukushima que abandonen la zona.
Los problemas se han seguido encadenando en la planta, gravemente dañada por el seísmo y el tsunami que sacudieron el noreste de Japón el pasado día 11. Los seis reactores de agua en ebullición han povocado emergencias continuas y los empleados de TEPCO, la empresa que explota la planta, han trabajado a la desesperada para tratar de enfríar los reactores y combatir el sobrecalentamiento.
Ante las dificultades para inyectar agua marina en el reactor 3 desde la propia central por el alto nivel de radiación, un helicóptero de las Fuerzas de Auto Defensa (Ejército) había partido desde la vecina ciudad de Sendai para arrojarla desde el aire. Sin embargo, los elevados niveles de radiactividad detectados en esa zona han llevado en el último momento a abortar el intento.
Por su parte, el reactor número 4 ha registrado hoy un incendio. Del edificio que lo contiene se ha derrumbado una gran porción de la pared exterior. En el cuarto piso hay un agujero de ocho metros de diámetro y se puede ver el interior a través del boquete, causado ayer por otro incendio. En los reactores 1 y 2 las barras de combustible atómico también han quedado total o parcialmente dañadas. El reactor 5, apagado al igual que el 6 pero en el que también hay problemas, el nivel del agua continúa bajando.

Nivel alarmante de radioactividad

Antes, y después de innumerables especulaciones, el portavoz del Gobierno japonés, Yukio Edano, aseguraba que la posibilidad de un deterioro grave del contenedor del reactor “es baja”. Sin embargo, el nivel de radiactividad en la zona ha llegado a alcanzar un alarmante nivel de 10.000 microsievert por hora, lo que ha obligado a evacuar temporalmente a los empleados -unos 200 al final de la jornada-, que han regresado al descender la radiación.
El nivel máximo de radiactividad para trabajar en una situación de emergencia en una central está establecido en 100 milisievert anuales, pero ante la crítica situación en Fukushima la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón la elevó hasta 250 milisievert. Cada operario, no obstante, permanece muy poco tiempo expuesto a este nivel de radiactividad, con operaciones rápidas a fin de minimizar el riesgo.
Pese a las serias dificultades para controlar la planta de Fukushima, el Gobierno japonés ha insistido en que los niveles de radiactividad más allá de un radio de 20 kilómetros de la central no suponen aún un riesgo inmediato para la salud. Pero nadie se confía y los habitantes de Tokio – situada a unos 250 kilómetros de Fukushima- han afrontado este miércoles la amenaza radiactiva con más mascarillas y menos tráfico, ya que muchas personas trabajan desde sus casas y muchos extranjeros han optado por marcharse pese a los llamamientos de las autoridades a la calma.

Más de 12.000 muertos

La gravedad de la situación ha llevado al emperador Akihito a dirigir a los japoneses el primer mensaje por televisión de sus 22 años de reinado para pedirles que resistan y se ayuden en esta crisis sin precedentes, tras un terremoto y un tsunami que han causado al menos 12.000 muertos o desaparecidos.
Desde Bruselas, el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, que ayer advirtió de que la planta de Fukushima estaba prácticamente fuera de control, ha aventurado hoy que se corre el riesgo “de una nueva catástrofe de gran peligro para los habitantes”.
Entretanto, el intenso frío en el noreste de Japón ha dificultado las labores de rescate y atenazó a los supervivientes en las zonas devastadas con escasez de electricidad o de mantas para abrigarse. Todo ello, mientras el Gobierno japonés pedía a la población que no haga más acopio de combustible y alimentos y se comprometía a distribuir toneladas de arroz en el área devastada por el seísmo.
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