Cinco mitos sobre el terremoto en Japón

Cinco mitos sobre el terremoto en Japón

Cinco mitos sobre el terremoto en Japón

5 Mitos sobre el Terremoto en Japón
Un desastre natural de grandes dimensiones como el reciente terremoto en Japón, sumado a que: muchos periodistas están mal informados sobre muchos hechos científicos; a que deben mantener toda una jornada diciendo novedades al respecto (aunque no las haya); y a la existencia de redes sociales en las que todos opinan sobre todo, son el cóctel perfecto para el nacimiento de mitos urbanos y creencias sin fundamentos.

“Se movió del eje de la Tierra”

Este es el favorito de muchos periodistas porque no es algo relativamente reciente. Es algo extraño, porque parece significar que se trata de algo demasiado poderoso. Si la Tierra es muy grande, mover su eje debe ser difícil ¿no? Lo cierto es que nuestro planeta no es una esfera rígida, no es ni una esfera, ni es rígida. Es bastante irregular, y está compuesta de muchos materiales con propiedades diferentes. Los meros movimientos oceánicos y atmosféricos modifican el eje de la Tierra varios metros todos los años.

Las simulaciones computarizadas sobre el terremoto de Febrero de 2010 en Chile indicaban que “el eje” se podría haber desplazado unos 8 centímetros. En este caso las estimaciones varían entre 14 y 24centímetros, algo tan ínfimo que no puede ser medido (sólo calculado) y extremadamente poco si tenemos en cuenta que la circunferencia polar de la Tierra es de 40.007.832 metros.

Poniendo las cosas en perspectiva, si los cálculos fuesen correctos, el eje podría haberse desplazado un 0,0000000049%, y realmente no influye en nada. Salvo para aumentar el nivel de catastrofismo e impresionar más al público.

El año pasado publiqué ¿Es cierto que el Terremoto de Chile movió el eje de la Tierra? explicando con más profundidad el mecanismo a partir del cual un terremoto podría mover el eje o cambiar la duración de los días.

“La Super Luna movió la tierra”

Dado que la Luna y el Sol son los responsables de las mareas, básicamente atrayendo las masas oceánicas, cuando se alinean (en luna nueva y luna llena), “tiran” para el mismo lado y generan una marea más importante. Y además, cada cierta cantidad de ciclos lunares (cerca de una vez al año), coincide esta alineación con el “perigeo” de la Luna (cuando está más cerca de la Tierra).
Algunos investigadores pseudocientíficos han llamado a esto Super Luna, y a pesar de que no se conoce que tenga ningún efecto interesante, se las han rebuscado para encontrar desastres naturales cercanos a varias Super Lunas. Trabajo no tan difícil si vemos que, por ejemplo, en 2010 hubo un desastre tras otro.

La próxima Super Luna sucederá el 19 de marzo de 2011, pero no hay forma de relacionarlo con este terremoto porque el 11 de marzo la Luna está cerca del punto más alejado de la Tierra. Se trata simplemente de buscar relaciones místicas entre hechos totalmente aislados, una cosecha de cerezas, como siempre comentamos.

Como bien comenta el Profesor de Física Arturo Quirantes en La Luna es inocente, la Super Luna es tan débil que jamás podría generar un terremoto.

“Estos desastres se deben a la contaminación”

La contaminación y los desequilibrios en los ecosistemas propios de la especie humana, tienen terribles consecuencias en muchos lugares: es sabido que la deforestación genera desprendimientos de tierra, seguido de esterilización de la tierra y generando inundaciones o sequías; la caza indiscriminada de algunas especies altera cadenas alimentarias; el uso de gases CFC casi destruye la capa de ozono hace unos años; y la emanación de gases de efecto invernadero está relacionado con el cambio climático.

5 Mitos sobre el Terremoto en Japón
Pero al día de hoy no hay pruebas de que los terremotos tengan algún tipo de relación con esto. Se causan porque la superficie de la Tierra está formada por enormes placas (tectónicas) que flotan sobre un manto de magma (roca fundida). Las placas se desplazan, comienzan a presionarse y eventualmente liberan esa energía en forma de movimientos sísmicos. Para este tipo de desastres en particular, da igual que nuestro planeta esté habitado por dinosaurios, amebas, dictadores o hippies. Es algo que simplemente sucederá en algún momento. Por eso la importancia de desarrollar tecnologías para evitar que los desastres sean tan importantes, como lo ha hecho históricamente Japón. Y por eso tampoco hubo tantos muertos como en Haití.

“La Tierra nos está pasando factura”

Esta afirmación se debe a que muchos ven que ahora hay muchos más desastres que antes, y a que nuestro planeta podría tener conciencia y vengarse de la Especie Humana. Esto último no tiene sentido, la Tierra es una bola de minerales, cubierta de gas y líquido, en el cual conviven muchas especies, y nada más. Cualquier otra afirmación carece de pruebas y entra en el terreno de lo místico o religioso.

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El hecho de que ahora hay más desastres que antes podría ser cierto. Sin embargo, tampoco lo es. Hoy en día hay tantos medios de comunicación que nos enteramos al instante de cada suceso relevante de cualquier lugar del mundo, algo que antes no pasaba. Durante el último siglo sólo nos enterábamos de catástrofes de otros lugares si eran lo suficientemente grave, hoy nos enteramos de todo.

Y retrocediendo más en el tiempo, nos encontramos con que a lo largo de la historia del planeta hubo varios eventos extremadamente violentos (extinciones masivas).
Hace 65 millones de años un enorme asteroide impactó la Tierra y destruyó casi todos los ecosistemas, manteniendo al planeta estéril por cientos de años y extinguiendo al 75% de especies que existían en ese momento.
Hace 251 millones de años se produjo la peor extinción, sobre la que desconocemos las causas con exactitud, pero se llevó al 95% de las especies. Nada de eso se compara en lo más mínimo con lo que ha sucedido los últimos años. Y además, esos pobres dinosaurios no construían ciudades ni fabricaban automóviles para enojar a la Tierra.

“Fue un ataque del HAARP, un arma secreta de Estados Unidos”

Algunos conspiranoicos (paranoicos de las conspiraciones) creen que Estados Unidos tiene un arma con cualidades casi mágicas para controlar el clima y las placas tectónicas. El supuesto culpable es el HAARP, un instituto de investigación del clima financiado por la Fuerza Aérea y la Marina, para mejorar las telecomunicaciones y la vigilancia. El HAARP es una instalación con 180 antenas, y como todas las cosas que incluyen antenas o ondas electromagnéticas, levantan sospechas por partes de quien no tiene profundos conocimientos al respecto.

5 Mitos sobre el Terremoto en Japón

El HAARP funciona con frecuencias distintas, y niveles de energía cientos de veces menos potentes que la necesaria para poder hervir agua a la distancia, que es una de las ideas. Ni hablar de la posibilidad de mover masas de tierra, fenómeno para el que ni siquiera arriesgan una explicación coherente.

Los mitos de HAARP

¡Agárrense a sus asientos!, porque el gobierno de los Estados Unidos dispone de algo llamado HAARP (High frecuency Active Aurora Reseach Program, o proyecto de investigación de activación de auroras por alta frecuencia) y está dispuesto a usarlo. Aparentemente este arma secreta del gobierno puede modificar el clima, crear huracanes y tifones, desencadenar terremotos, recalentar la atmósfera e incluso puede destruir aviones en vuelo en cualquier parte del mundo. Y es más, puede controlar la mente de sus víctimas. ¿Qué es lo que deberíamos de hacer cuando escuchamos historias como esta  que parecen improbables o implausibles? Ser escéptico.  

La matriz de antenas de HAARP
Hablaremos aquí de las afirmaciones que se han hecho de HAARP, pero antes veamos lo que es realmente HAARP y lo que es capaz de hacer. En primer lugar, no hay nada remotamente secreto y ni siquiera clasificado en HAARP. No se requiere una autorización de seguridad para visitar sus instalaciones, y HAARP usualmente tiene las puertas abiertas durante el verano para que cualquiera pueda visitar lo que hay allí adentro. El proyecto de investigación tiene lugar durante el resto del año. Las universidades que han participado en el proyecto son la Universidad de Alaska, Stanford, Penn State, Boston College, Dartmouth, Cornell, Universidad de Meriland, Universidad de Massachussetts, MIT, Polytechnic University, UCLA, Clemson y la Universidad de Tulsa. Hay otros centros de investigación similares en el mundo, como el Sura en Rusia, EISCAT en Noruega, el observatorio de Arecibo en puerto Rico, y el observatorio HIPAS  cerca de Fairbanks, operado por UCLA. Si busca HAARP enGoogle Earth verá que no hay mucho allí, y que la vista actual sólo muestra 4 coches aparcados en su pequeño parking.
HAARP consiste en un observatorio y una zona adyacente de 28 acres (113.000 m2) con 180 antenas de alta frecuencia, cada una de 72 pies de alto (8 metros y medio), con una potencia máxima de 3,6 Megawatios, que es aproximadamente 75 veces la potencia de una estación comercial de radio, y sólo una pequeña fracción de la potencia de la radiación natural del sol que a diario golpea la ionosfera tal como HAARP hace. Aunque el observatorio opera de manera continuada, la matriz de antenas de alta frecuencia es activada en contadas ocasiones (una media de una vez al mes) por requerimiento de algún experimento.
Lamentablemente para los conspiranoicos, HAARP no puede alterar el clima. La energía que transmite HAARP no puede ser absorbida por la troposfera o la estratosfera, solo por la ionosfera, que está muchos kilómetros por encima de las capas implicadas en los fenómenos climáticos.
La ionosfera es regenerada a diario por la radiación solar. Por la noche los niveles de ionización caen rápidamente a niveles de altitud bajos de 50 o 100 millas, pero a altitudes altas de 200 millas o más la ionización se dispersa mucho más lentamente. Durante la noche, cuando la ionosfera natural es mínima, HAARP puede crear débiles auroras artificiales que pueden ser observadas por las sensibles cámaras de su observatorio,  aunque a simple vista son inapreciables. Durante el día, la radiación solar ioniza la ionosfera con tanta potencia que los efectos artificiales de HAARP sobre la ionosfera son insignificantes.
Por lo tanto, ¿qué problema hay con HAARP? Si no es un arma de destrucción masiva, ¿qué es?  Las comunicaciones y señales de navegación son enviadas a la atmósfera con una gran variedad de propósitos, civiles y militares. Por ejemplo los sistemas de guiado de misiles utilizan transmisiones digitales que pueden ser alteradas o congestionadas  por causas naturales o artificiales. Las transmisiones desde los sistemas de posicionamiento global, o las transmisiones encriptadas tienen que llegar a sus destinatarios en tiempos de guerra, independientemente de las condiciones atmosféricas o electromagnéticas. El estudio de estos efectos es la causa principal por la que DARPA, la armada y las fuerzas aéreas de los Estados Unidos participan financieramente en HAARP.
Adicionalmente HAARP ha sido capaz de crear señales ELF (frecuencias extremadamente bajas) de hasta 1 Hercio, que pueden rebotar en la ionosfera a una altitud de 100 Km y por medio de las cuales potencialmente se pueden conseguir comunicaciones a nivel mundial, incluso con submarinos bajo el agua. Pero antes de que asocies estas ELF con la generación de terremotos, date cuenta que la amplitud máxima de las ondas ELF producidas por HAARP son menos de una diezmillonésima parte de las del campo de fondo natural de la tierra.
Entonces, ¿de dónde surgen todas esas teorías conspiranoicas? HAARP es operado por MarxhCreek, una corporación de Alaska subcontratada por la Oficina de Desarrollos Navales (ONR). Siempre que la ONR, DARPA o los militares tienen algo entre manos, la conspiranoia sale de donde uno menos se lo espera y lanza las acusaciones más variopintas imaginables. Por lo que independientemente de que HAARP se dedique a la investigación de la atmósfera o a fabricar patitos de goma, si están los militares de por medio son mucho más susceptibles de ser objetivo de los paranoicos.
Pero hay una razón adicional por la que HAARP es sospechosos de tener una segunda y oscura finalidad, que nos lleva al momento de su construcción. El subcontratista al que se le asignó la construcción de HAARP fue ARCO Power Technologies (o APTI). Históricamente ARCO ha sido uno de los grandes empresas de Alaska, que fundo APTI como una subsidiaria para construir plantas de energía usando las ingentes reservas de gas de Alaska. Uno de los científicos que trabajaban para APTI era el Dr. Bernard Eastlund, un físico con algo de renombre. Entre sus logros cabe destacar la antorcha de fusión, y de la patente américana sobre “Metodología y mecanismo para alterar una región en la atmósfera, ionosfera y/o magnetosfera”. El método del Dr. Easlund requiere una localización cercana a los polos, donde las líneas del campo magnético de la Tierra son más o menos perpendiculares a la superficie, como en Alaska, y dispone adicionalmente de energía suficiente gracias a las reservas de gas. Unos años más tarde, el proyecto HAARp empezó. ¿Una coincidencia? ¡De ningún modo!, que diría un conspiraoico como es debido.
Parece lógico, que si ARCO quisiese tener un lucrativo contrato con el gobierno, y venderle sus reservas de gas, crease una subsidiaria que tuviese en plantilla a uno de los mayores expertos en la materia en la que el gobierno estuviese interesado. Parece obvio que fue una inteligente estrategia comercial de ARCO. De cómo se llega desde aquí a un intento para destruir el mundo ya lo dejo para otras imaginaciones.
La patente del DR. Eastlund, a la que se le ha confundido desde entonces con la patente de HAARP, tiene gran repercusión en la red, y es frecuentemente secundada por autores que hacen su propia interpretación sobre su implementación. En concreto la patente introduce la utilización de gas para la generación de electricidad para la creación de la radiación electromagnética necesaria para excitar una pequeña sección de la ionosfera con aproximadamente 2 electronvoltios apuntando hacia arriba en paralelo a las líneas del campo magnético. Los teóricos de la conspiración, una vez más, ignoran por completo que este hecho puede ocurrir sólo en la ionosfera,  tomando a HAARP como un sistema de control del clima o un arma capaz de generar terremotos. Tal extrapolación no tiene ningún fundamento.
Un delirio posterior en relación con esta teoría conspiratoria apunta a que la patente de Eastlund era de un dispositivo aproximadamente un millón de veces más potente que HAARP. La patente no menciona a HAARP, y ninguno de sus diseños se asemejan a nada que pueda asociarse con HAARP. Para situarse correctamente, la matriz de antenas de HAARP están ubicadas sobre un cuadro de 1000 pies de lado (305 metros). Un dispositivo como el imaginado por el Dr. Eastlund debería tener  14 millas de lado (22 kilómetros y medio) y tener un millón de antenas, en vez de las 180 de HAARP. Es más, el Dr. Eastlund abandonó APTI para fundar su propia compañía antes incluso de que el programa HAARP empezase y nunca tuvo nada que ver con él.

Nick Begich Jr.
Uno de los principales nombres de la escena crítica contra HAARp es Nick Begich, hijo del reciente congresista de Alaska con el mismo nombre. Él se hace llamar Dr. Nick Begich aunque su tesis doctoral fue en medicina tradicional y fue comprada por correo a una universidad india no acreditada, que no incluye programa docente ni currículum. Begich es ponente en una serie de conferencias  sobre energías de la new age de invención propia. En 1995 él se autopublicó el libro “Angels don’t play this HAARP” (Los ángeles no tocan ese HAARPa). Ese libro rápidamente extendió los rumores sobre HAARP, incuso los que mencionan su capacidad para el control mental de los ciudadanos.

Benjamin Fulford
Otro conspiranoico llamado Benjamin Fulford ha creado varios vídeos de youtube apuntando a HAARP como el responsable de los últimos terremotos en el planeta, y sugiriendo que los Estados Unidos amenazan a países como Japón con terremotos si ellos no hacen lo que los americanos quieren. Él cree que HAARP consigue tener esos efectos calentando el agua de la atmósfera de la misma manera que lo hace un horno microondas, aunque no clarifica del todo como es posible que calentar una pequeña porción de la atmósfera en Alaska puede producir un terremoto en Asia con una precisión milimétrica. Lo cierto es que no hay ninguna correlación entre temperatura y terremotos. La teoría de microondas de Fulford está fuera de lugar. La frecuencia máxima de HAARP es 10 MHz mientras que el efecto de calentamiento dieléctrico de un microondasrequiere frecuencias de 2,5 GHz, 250 veces más altas que HAARP. El calentamiento dieléctrico también requiere revertir la polaridad del campo más de un millón de veces por segundo, mil veces más rápido de lo que puede hacer HAARP. Un apunte para los conspiranoicos: al menos aparentad que sabéis de lo que estáis hablando.
Fulford ilustra sus  consignas con bonitos vídeos de nubes iluminadas, en lo que él llama “luces de terremoto”, y lo considera una evidencia de que el terremoto de China de 2008 fue causado por HAARP. Eso eran simplemente nubes iluminadas por el sol tras haber desaparecido por el horizonte, fenómeno que se produce muy frecuentemente.
Una de las más pintorescas conspiranoicas es una mujer que aparece en vídeos de youtube bajo el nombre de “dbootsthediva”. Su página de youtube contiene más de 50 vídeos que ella misma ha grabado, en la que culpa a HAARP virtualmente de todas las cosas que ella ve: un arcoíris en su regadera,  de una arruga en una tablilla de su casa, de mover el suelo bajo sus pies, … Ella se las arregla para culpar a HAARP en cualquier momento y lugar independientemente de que esté emitiendo o no en ese momento.
Esto es simplemente parte de las sandeces que son proclamadas en internet sobre HAARP. Ciertamente he aprendido que es imposible cambiar la opinión de algunas personas que se han apalancado en la idea de que la dominación global se consigue con algo tan simple como la instalación de 180 torres de antena de telefonía móvil. Si destruir un país fuese tan sencillo no dudéis de que alguien ya se hubiera cargado a los Estados Unidos hace mucho tiempo.
DARPA tiene en sus manos muchos proyectos de investigación, muchos de los cuales tienen fines civiles y otros militares. Cuando oigas que si DARPA soporta económicamente un proyecto es porque están desarrollando un superarma, lo más prudente es ser escéptico.

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